La tensión política en el gobierno de Rodrigo Paz se intensifica tras la reciente denuncia de Nadia Beller, quien en una entrevista con Crónica TV, aseguró que habría pagos de hasta 5.000 dólares mensuales a legisladores del partido Libre. Esta alarmante acusación ha sido replicada por diversos medios bolivianos en las últimas horas.
Beller señala directamente al ministro Óscar Mario Justiniano como el responsable de estos supuestos sobornos, que estarían destinados a asegurar apoyo político y votos de los legisladores de la oposición en decisiones clave.
Las repercusiones de la acusación no se han hecho esperar. Algunos medios la han calificado como una tentativa de "compra de conciencias", mientras que otros informan que los pagos involucrarían a legisladores de Libre y del movimiento Unidad. No obstante, es importante destacar que estas afirmaciones son parte de la acusación original y no representan una evidencia concreta de que los pagos hayan sucedido.
Entre las reacciones políticas destaca la respuesta de la senadora Elena Pachacute, quien ha exigido aclaraciones respecto a estas graves acusaciones. Por su parte, desde el partido Libre se han emitido desmentidos en relación a las declaraciones de Beller, defendiendo la integridad de sus legisladores.
Esta denuncia se suma a una serie de acusaciones que Beller ha venido realizando contra figuras del gobierno de Paz. El foco central de esta situación gira en torno a la supuesta entrega de sobornos de hasta 5.000 dólares a legisladores, cuya veracidad deberá ser investigada por las entidades correspondientes para determinar la existencia de tales pagos y sus implicaciones.