ECONOMÍA

El BCB mantiene su proyección de inflación en 9,2% para finalizar 2026

El Banco Central de Bolivia reafirma su pronóstico de inflación, a pesar de la disminución interanual, y avanza en nuevas políticas monetarias para el control de precios.

Por Micaela Torrez · 7 de octubre de 2026

El Banco Central de Bolivia (BCB) presentó su Reporte de Inflación y Política Monetaria correspondiente al tercer trimestre de 2026, donde confirma que continuará implementando una política monetaria restrictiva debido a los riesgos persistentes sobre la inflación.

Según el informe, la inflación interanual bajó de 9,2% en junio a 5,7% en septiembre, con la inflación núcleo manteniéndose estable en aproximadamente 1,2%. Esta tendencia se atribuye a las políticas monetarias adoptadas y a las declaraciones de las autoridades económicas.

A pesar de la disminución de la inflación, el BCB mantiene su estimación de que al cierre de 2026 la inflación será del 9,2%, considerablemente inferior al 20,4% registrado en 2025. El banco indica que la menor inflación en agosto y septiembre permitirá mitigar el impacto del aumento en el precio del diésel.

El BCB argumenta que finalizar el año con una tasa de inflación de un solo dígito contribuirá a aliviar la carga económica de los hogares con menores ingresos.

Avances en política monetaria y control de liquidez

Durante el tercer trimestre, el BCB reportó avances significativos en la implementación del Nuevo Marco de Política Monetaria, que utiliza la Base Monetaria como referencia. Para manejar la liquidez, se llevaron a cabo operaciones de mercado abierto, se elevó la tasa de encaje legal y se introdujeron nuevos mecanismos de reservas monetarias.

El BCB también destacó que estas medidas no han restringido el crédito, el cual ha seguido en crecimiento durante el periodo analizado.

El informe también menciona que, durante el tercer trimestre, se alcanzó la flexibilización total del mercado cambiario. Ante las presiones iniciales, el BCB intervino de manera gradual para estabilizar la liquidez y ofrecer divisas al sistema financiero.

Respecto a la economía, se observa que aunque la caída de la actividad económica se ha moderado en julio y agosto, aún no se vislumbra una recuperación generalizada. Sectores como la minería, impulsados por los precios del oro y la plata, junto a la agricultura y los servicios básicos, han contribuido positivamente, mientras que la manufactura, la construcción, el comercio y el transporte siguen siendo afectados por la escasez de carburantes.