El 7 de octubre de 2026, el Gobierno nacional aprobó un nuevo decreto supremo que introduce el Reglamento Básico de Preinversión, una medida que busca perfeccionar la inversión pública y evitar la ejecución de "proyectos sin sentido", según el portavoz del Ejecutivo, José Luis Gálvez.
Gálvez explicó que, a pesar de que el término puede sonar técnico, su implementación es esencial para modernizar la manera en que el Estado evalúa y prepara proyectos antes de destinar recursos públicos. En el pasado, se observó que las inversiones se realizaban a menudo para satisfacer favores políticos, algo que el actual Gobierno busca erradicar.
Mejorar la calidad de la inversión pública
El objetivo del nuevo reglamento es aumentar la efectividad y eficiencia en la inversión pública, garantizando que el dinero, que pertenece a todos los bolivianos, sea utilizado de manera transparente. Esto implica evitar la ejecución de proyectos que carezcan del respaldo técnico, económico, social, ambiental y financiero adecuado.
Gálvez también destacó que el Reglamento Básico de Preinversión será de cumplimiento obligatorio para todas las instituciones que manejan recursos públicos, clasificando los proyectos según su magnitud y complejidad. Esto busca asegurar que las obras públicas sean iniciadas con decisiones bien fundamentadas y normadas.
El portavoz del Gobierno enfatizó la necesidad de evitar la creación de "elefantes blancos", es decir, proyectos que no aportan nada y que solo generan problemas. Se busca establecer nuevas reglas que efectivamente mejoren la inversión pública y prevengan el desperdicio de recursos.