El sistema ROMA, que fue presentado en mayo de 2025 durante la gestión del exfiscal general Roger Mariaca, ha pasado de ser una herramienta clave para el Ministerio Público a estar bajo intervención por cuestiones de seguridad. La actual administración ha decidido revisarlo debido a denuncias de accesos no autorizados a datos sensibles.
ROMA, que significa Repositorio de Operaciones, Módulos y Aplicaciones, tenía como objetivo integrar la gestión fiscal y la persecución penal, además de facilitar el trabajo con expedientes digitales y la interoperabilidad con otras instituciones. Sin embargo, este sistema ya no será parte de la identidad institucional de la Fiscalía.
Funciones de la plataforma ROMA.
- Consultar y hacer seguimiento a causas.
- Acceder a expedientes digitales.
- Recibir notificaciones electrónicas.
- Gestionar documentos con validez digital.
- Interoperar con unidades policiales y judiciales.
- Centralizar información administrativa y operativa.
- Incluir herramientas de inteligencia artificial.
Además, la Fiscalía había lanzado una aplicación móvil que permitía a los ciudadanos consultar información sobre sus procesos y recibir actualizaciones. El ecosistema se expandió con herramientas como IRIS, que evaluaba riesgos en casos de violencia doméstica, y ROMA-ARGO, que aplicaba tecnología de geolocalización para supervisar a personas con detención domiciliaria.
El fiscal general interino, José Armando Urioste, anunció la intervención del sistema tras recibir denuncias que sugerían que individuos ajenos al Ministerio Público, incluso miembros de organizaciones criminales, habrían tenido acceso a información confidencial, como órdenes de aprehensión y allanamiento.
"Habría accesos no autorizados a información reservada, lo que pone en riesgo la seguridad de nuestras operaciones"
Urioste también aseguró que había evidencias de servidores externos, algunos situados fuera del país, que podrían haber facilitado este acceso. Se mencionó al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset como uno de los posibles beneficiarios de esta filtración de información, lo que podría haberle dado ventaja en cuanto a medidas cautelares.
La intervención del sistema ROMA no solo plantea inquietudes sobre la gestión de datos en la Fiscalía, sino que también resalta la necesidad de fortalecer las medidas de seguridad en plataformas tecnológicas dentro del ámbito judicial, en un contexto donde la digitalización es cada vez más crucial.