La vida de don Jorge, un hombre de 67 años que residía en La Paz, dio un vuelco en pocos días tras la difusión de su situación precaria, donde sobrevivía con sus gatos y realizando trabajos esporádicos. Su escaso ingreso era destinado principalmente a la alimentación de sus animales, a quienes considera sus hijos.
Tras conocerse su historia, numerosos ciudadanos empezaron a acercarse para ofrecerle apoyo en forma de alimentos, ropa y dinero, así como también provisiones para sus mascotas. La historia de don Jorge alcanzó incluso a personas en Estados Unidos, desde donde una mujer decidió asumir el costo de su alimentación diaria a través de un negocio local.
Se implementó una campaña de donaciones mediante un código QR, que permitió a cientos de personas contribuir económicamente para mejorar las condiciones de vida de don Jorge. Al enterarse del monto recaudado, el hombre se mostró emocionado y expresó su deseo de que la ayuda también beneficiara a otros en situación similar.
La Unidad del Adulto Mayor de la Alcaldía de La Paz también se involucró en su caso, brindándole atención médica gratuita y desbloqueando su cuenta bancaria para que pudiera acceder nuevamente a la Renta Dignidad, un subsidio estatal para adultos mayores.
La atención no se limitó a don Jorge; sus gatos también recibieron cuidados veterinarios y algunos fueron adoptados por nuevas familias. Actualmente, seis de ellos siguen con él, a quienes se refiere con ternura: "Ustedes son mis hijos".
Más allá de las donaciones, una de las transformaciones más significativas en la vida de don Jorge fue la llegada de personas que decidieron acompañarlo de manera permanente. Una mujer que se acercó para ayudarlo, junto a su esposo, se comprometieron a estar a su lado en el futuro.
Don Jorge, agradecido, comentó: "Gracias, Señor, por darme familia a esta edad", refiriéndose a las personas que han entrado en su vida y que ahora considera como parte de su familia.