POLÍTICA

Reforma del Ministerio Público: Urioste promete un cambio radical

El nuevo fiscal general interino, José Armando Urioste, propone una profunda reestructuración del sistema judicial boliviano, con énfasis en la lucha contra la corrupción y el fortalecimiento de la institucionalidad en la Fiscalía.

Por Micaela Torrez · 5 de octubre de 2026

José Armando Urioste Viera fue designado como fiscal general interino el pasado sábado, y desde su nombramiento, ha manifestado su intención de revisar a fondo la estructura tanto de la Fiscalía General como de las fiscalías departamentales para erradicar el nepotismo y la corrupción que, según él, han afectado gravemente a la institución.

En una entrevista realizada por Yara Zampiery para el Grupo EL DEBER, Urioste subrayó que su principal objetivo es restablecer la confianza de la ciudadanía en el sistema judicial. Aseguró que la Fiscalía ha estado marcada por escándalos de corrupción y que se necesita un cambio inmediato en la forma de operación de la entidad.

Urioste, quien asume el cargo tras la separación de Róger Mariaca, investigado por delitos graves, indicó que el desafío es transformar el Ministerio Público. Destacó la importancia de que las designaciones de fiscales no dependan de relaciones personales, sino que se realicen en base a méritos y profesionalismo.

Propuestas para un cambio en la Fiscalía

  1. Revisión de la estructura central de la Fiscalía en Sucre.
  2. Evaluación de las fiscalías departamentales.
  3. Implementación de una carrera fiscal para asegurar la independencia de los fiscales.

Urioste afirmó que su administración no debe ser vista como una "cacería de brujas", sino que se respetará el principio de presunción de inocencia mientras se investigan las denuncias de corrupción. Sin embargo, advirtió que cualquier fiscal involucrado en actividades ilícitas deberá ser apartado de su cargo.

Con una trayectoria notable en el ámbito judicial de Beni, Urioste se ha comprometido a devolver el prestigio perdido por el sistema. Ha criticado abiertamente la situación actual, donde los fiscales son percibidos negativamente por la sociedad debido a la corrupción. Su meta será finalizar su interinato dejando una Fiscalía renovada y confiable, que realmente sirva a la justicia boliviana.