Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) anunció el domingo que ha aumentado la distribución de gasolina y diésel a las estaciones de servicio en el país, en colaboración con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y las autoridades municipales. Esta acción tiene como objetivo asegurar un suministro adecuado de combustibles para el transporte y la actividad productiva nacional.
La empresa estatal ha comenzado a implementar el bloqueo de placas de vehículos que efectúan cargas repetidas de estos combustibles, como parte de un esfuerzo para evitar el desvío y la venta ilegal de carburantes. Esta medida se está llevando a cabo en los nueve departamentos del país, con el apoyo de las intendencias y el sistema RUAT.
YPFB advirtió que aquellas personas que se dediquen a prácticas de acaparamiento, cargas reiteradas o desvío de combustible enfrentarán sanciones conforme a la normativa vigente. La empresa recordó que el combustible subsidiado debe ser destinado exclusivamente al mercado nacional.
La estatal petrolera reafirmó su compromiso de trabajar de manera coordinada para garantizar una provisión constante de hidrocarburos en Bolivia. La medida busca no solo satisfacer las necesidades de la población, sino también apoyar la actividad económica del país.
"El combustible subsidiado está destinado al abastecimiento del mercado interno"