El sector oleaginoso en Bolivia, a través de Anapo, ha planteado la necesidad de que el Gobierno implemente una norma que asegure la liberación total de las exportaciones agrícolas. Este pedido busca brindar mayor certidumbre a los productores bolivianos en el mercado internacional.
Jaime Hernández, gerente general de Anapo, enfatizó que aunque han habido avances en las exportaciones de soya, es crucial contar con una normativa clara que respalde las operaciones. Reconoció el esfuerzo del viceministro Gustavo Serrano en agilizar estos procesos, pero subrayó que se necesita una regulación efectiva.
Hernández comentó que las restricciones actuales limitan las opciones de comercialización para los productores y generan incertidumbre respecto a los precios. Según él, la verdadera liberación de las exportaciones es esencial para mejorar la competitividad y el acceso a financiamiento para los agricultores.
El gerente de Anapo advirtió que la ausencia de una regla permanente podría alejar a potenciales compradores, afectando la negociación de precios durante la cosecha. "Es necesario que los productores cuenten con diversas alternativas para vender su producción", afirmó Hernández.
Además, Hernández informó sobre el progreso del fideicomiso destinado al sector agropecuario, indicando que en los próximos días se espera que esté disponible para los productores a través del Banco Unión. Esto se considera un avance significativo para facilitar el acceso a financiamiento.
Para Anapo, la liberación completa de las exportaciones y la mejora en las condiciones de financiamiento son fundamentales para garantizar un entorno más predecible y favorable para la comercialización de productos agrícolas en Bolivia.