La discusión sobre el precio del pasaje en el Concejo Municipal sigue adelante, pero en las calles se vive una realidad más crítica: los micros están siendo retirados de circulación debido al alto costo del diésel.
La eliminación de la subvención al diésel, sumada a la dificultad para abastecerse, ha llevado a muchos transportistas a dejar sus vehículos inactivos. En un recorrido por los depósitos se contabilizaron cerca de 50 micros parados, una situación que refleja el impacto de los precios en las operaciones diarias.
Costos operativos insostenibles para los transportistas.
Operar con diésel está resultando muy costoso, llegando a representar hasta Bs 900 diarios. En contraste, algunos transportistas han optado por vehículos que funcionan con gas, lo que implica un gasto promedio de Bs 200 al día.
"Cerca de 200 bolivianos gasto de gas. Si fuera a diésel, por lo menos 900, creería".
No obstante, dentro del sector de transporte no todos están de acuerdo con un posible aumento del pasaje. Los choferes asalariados advirtieron que, al subir el precio del pasaje, los propietarios suelen incrementar también la renta que deben pagar, lo que no necesariamente se traduce en mejores ingresos para ellos.
Desafíos en el transporte público.
La situación actual pone de manifiesto dos importantes problemáticas: por un lado, la dificultad de los transportistas para mantener operativas sus unidades a diésel debido a los costos; y por el otro, la incertidumbre de los choferes asalariados sobre cómo un ajuste en las tarifas podría afectar sus ingresos, temiendo que no se beneficien y sí se incrementen sus obligaciones económicas con los propietarios de los vehículos.
Mientras continúan las negociaciones sobre las tarifas del transporte, una parte significativa de los micros permanece fuera de servicio, dejando a los transportistas en busca de alternativas que les permitan reducir costos y reactivar sus operaciones.