Cada día, más de 400 alumnos de la Unidad Educativa Niño Jesús Ciudad del Niño, situada en la zona de Villa Salomé, deben caminar alrededor de 20 minutos por senderos de tierra y piedras para llegar a sus aulas. Este trayecto, ya complicado, se vuelve aún más riesgoso en temporada de lluvias, cuando los caminos se vuelven resbalosos y peligrosos.
Los padres de familia han expresado su preocupación, señalando que algunos estudiantes optan por rutas más cortas pero accidentadas, lo cual aumenta el riesgo. Recientemente, se reportó esta situación durante una inspección que reveló el mal estado de la infraestructura de la escuela.
Inseguridad y deterioro en el camino al colegio
Además de las condiciones del camino, los padres también están alarmados por la inseguridad en los alrededores del establecimiento. Se ha señalado que el acceso a la escuela es peligroso debido a la presencia de personas que consumen alcohol en las cercanías.
Recientemente, se identificaron problemas serios en la infraestructura, como filtraciones de agua, grietas en muros y techos, y un deterioro general que afecta las aulas. Algunas áreas de la escuela, que tienen varias décadas de antigüedad, han dejado de ser utilizadas para clases y ahora se utilizan como depósitos de mobiliario y materiales educativos obsoletos.
Los representantes de los padres han hecho un llamado a las autoridades para que se construyan nuevas instalaciones que atiendan los niveles de educación inicial, primaria y secundaria. "Solicitamos encarecidamente que la Gobernación actúe y transfiera el poder a la Alcaldía para que puedan hacerse las obras que necesitamos", indicó un padre de familia.
Demandas de la comunidad educativa
La comunidad educativa está pidiendo que se acelere la transferencia de los predios a la Alcaldía de La Paz, ya que actualmente pertenecen a la Gobernación. El concejal Fernando Ruiz Saldias visitó la escuela y se comprometió a gestionar este proceso ante ambas instituciones para que se concrete lo antes posible.
Ruiz también anunció su intención de solicitar una reunión formal con la Gobernación y la Alcaldía, con el fin de avanzar en el trámite antes de la llegada de la temporada de lluvias. Por ahora, los estudiantes continúan asistiendo a clases en condiciones inseguras y deben enfrentar un camino que, durante la lluvia, puede volverse aún más riesgoso.