Adrián Oliva, viceministro de Autonomías, presentó la agenda 50/50, la cual tiene como objetivo promover una mayor autonomía para los gobiernos departamentales y municipales mediante un conjunto de reformas progresivas y acuerdos fiscales.
Liberación de cargas económicas
Entre las primeras acciones, el Gobierno ha promulgado una ley que exime a los gobiernos departamentales del pago de prediarios, títulos de bachiller y bonos de vacunación, obligaciones que habían sido asignadas a las prefecturas desde 2005. Este cambio permitirá que estos pagos sean asumidos por el Gobierno nacional.
Oliva indicó que esta medida facilitará la gestión de recursos a las autoridades departamentales, eliminando las condiciones que anteriormente estaban relacionadas con estas cargas económicas.
Reformas adaptadas a las realidades locales
El viceministro explicó que la reforma será aplicada de manera diferenciada, considerando las particularidades de cada gobierno departamental, así como de los municipios urbanos, rurales y las autonomías indígenas. Esto busca evitar que las nuevas medidas incrementen las desigualdades existentes.
Desde el 4 de agosto, se han llevado a cabo nueve reuniones, incluidas tres con la participación del presidente Rodrigo Paz. Estas discusiones se centran en la elaboración de una nueva Ley Marco de Autonomías, así como en la modificación de otras normas que afectan el ejercicio de las competencias autonómicas.
Además, el Gobierno busca establecer acuerdos fiscales específicos que faciliten la implementación de las reformas, en lugar de esperar un único acuerdo general. Oliva enfatizó que cada acuerdo de reforma será implementado de manera independiente, contribuyendo a la conformación de un gran acuerdo nacional a través de diálogos con los diferentes gobiernos.
El proceso incluirá a gobernaciones, municipios, autonomías indígenas y la región del Chaco, con el objetivo de seguir creando mesas técnicas que definan los cambios necesarios para fortalecer la autonomía regional en el país.