El botadero de residuos sólidos de Karachipampa está en proceso de cierre gradual, gracias a las gestiones de la Entidad Municipal de Aseo Potosí (EMAP), que ha comenzado a mover los desechos de la Villa Imperial hacia la nueva planta de Parantirí, inaugurada a finales de julio de este año.
Raúl Pinto, secretario de Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Municipal de Potosí, confirmó que EMAP está realizando el traslado de manera progresiva, lo que está permitiendo un cierre controlado del botadero, una medida clave para mejorar la gestión de residuos en la región.
El cierre de Karachipampa no solo responde a una necesidad ambiental, sino que también es un requisito esencial para el funcionamiento del nuevo aeropuerto de Potosí, lo que subraya la importancia de esta iniciativa en el desarrollo local.