SOCIEDAD

La importancia de despojarse de los zapatos al llegar a casa

La costumbre de quitarse los zapatos antes de ingresar al hogar no solo se relaciona con la limpieza, sino que también tiene un impacto en la salud al reducir la entrada de contaminantes. Conozcamos más sobre esto.

Por Belén Sarzuri · 29 de septiembre de 2026

Quitarse los zapatos al entrar a casa es una práctica común que va más allá de la limpieza superficial; es una medida sanitaria que puede proteger la salud de quienes habitan en el hogar. Las suelas de los zapatos acumulan una variedad de contaminantes durante su recorrido por espacios públicos, que luego pueden trasladarse a las superficies interiores de la vivienda.

Las suelas pueden llevar consigo polvo, microorganismos, metales pesados, pesticidas y otros residuos dañinos. Esta situación se vuelve especialmente preocupante en hogares donde hay niños pequeños o mascotas, quienes pasan más tiempo en el suelo y son más propensos a entrar en contacto con estas superficies contaminadas.

Contaminantes peligrosos en el calzado

Entre los contaminantes que pueden adherirse a los zapatos se encuentran los conocidos como PFAS o "químicos eternos", que son extremadamente difíciles de eliminar del medio ambiente. Informes de Time indican que las suelas también pueden transportar residuos de plomo y pesticidas, que podrían tener efectos negativos en la salud, especialmente en los niños, quienes son más vulnerables a estos contaminantes.

Un estudio en Environmental Science & Technology reveló que el polvo doméstico puede contener metales pesados como arsénico, cromo y níquel. La investigación también indicó que los jardines podrían contribuir a la alta concentración de plomo y arsénico en los hogares, sugiriendo que estos elementos pueden ingresar desde el exterior.

Microorganismos en las suelas: otro riesgo

Además de los metales y químicos, las suelas de los zapatos también pueden cargar microorganismos dañinos. Investigaciones han mostrado que una parte significativa de los zapatos analizados contenía bacterias asociadas a materia fecal, como Escherichia coli, que pueden estar presentes en superficies contaminadas. Asimismo, se ha encontrado Clostridioides difficile, un germen que puede causar infecciones en entornos de alta exposición.

Aunque la presencia de estos microorganismos no necesariamente implica un riesgo inmediato de enfermedad, sí hay que estar alerta, ya que pueden trasladarse a las superficies en el interior del hogar, donde se acumulan especialmente en las alfombras.

Para mitigar la entrada de contaminantes, no es necesario convertir nuestro hogar en un área de desinfección constante. Simplemente despojarse de los zapatos al llegar puede ser un paso efectivo para mantener las superficies más limpias, especialmente en hogares con niños y mascotas que pasan mucho tiempo en el suelo.

La idea no es eliminar todos los microorganismos, lo que es prácticamente imposible, sino más bien reducir los niveles de contaminantes que ingresan al hogar y, así, proteger la salud de todos los miembros de la familia.