El ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, se comprometió a asegurar el suministro de combustibles en Betanzos y otras localidades de Potosí. Esto se produjo tras el bloqueo de la carretera que conecta Sucre y Potosí, realizado por conductores y habitantes debido a la escasez de gasolina.
La vía principal fue obstruida con llantas, piedras y troncos, lo que generó una gran congestión de vehículos en la zona. A pesar de la situación, Blanco afirmó, durante la tarde del sábado, que no había un bloqueo en la región, contradiciendo la realidad registrada por los medios locales, como la radio Kollasuyo, que reportó largas filas en las estaciones de combustible.
Después de mantener conversaciones con los representantes de los cisterneros, el ministro aseguró que se alcanzó un acuerdo para restablecer el suministro de combustible. "Va a haber combustible, el problema en Potosí es el combustible, no estaba llegando porque no se había llegado a un acuerdo con los cisterneros, pero ya se ha llegado a un acuerdo; entonces, tiene que llegar el combustible allá", indicó Blanco sobre la situación.
Junto a Blanco, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, y el presidente de YPFB, Sebastián Daroca, se reunieron con los cisterneros la mañana del sábado para abordar el conflicto. Durante estas discusiones, se anunció que habría un ajuste temporal en las tarifas debido a la reciente subida del precio del diésel, aunque se espera realizar un estudio para definir una escala de precios oficial.
Contexto del conflicto de combustible en Potosí
El bloqueo en la carretera Potosí – Sucre se llevó a cabo en el contexto de descontento popular por la falta de acceso a combustible, lo que ha llevado a las autoridades a intervenir para evitar un desabastecimiento mayor. La situación refleja los efectos negativos que pueden tener las disputas sobre recursos esenciales en la población.