La Policía Federal de Brasil llevó a cabo una importante operación en la región de Guariba, en Colniza, Mato Grosso, donde lograron desmantelar una pista clandestina. En este lugar, agentes del Grupo Especial de Frontera (Gefron) y del Octavo Comando Regional de la Policía Militar encontraron 500 kilos de clorhidrato de cocaína, que los narcotraficantes habían dejado atrás antes de huir tras incendiar su aeronave.
El operativo se realizó gracias a la cooperación entre diversas agencias de inteligencia que alertaron sobre las actividades ilícitas en la zona. Se identificó que la pista era utilizada para recibir vuelos provenientes de Bolivia, presuntamente cargados con drogas:
- Intercambio de información de inteligencia sobre la pista clandestina.
- Monitoreo de tres personas y dos camionetas en el área.
- Aterrizaje de una aeronave que descargó varios paquetes.
Al ser detectados por la policía, los involucrados incendiaron la avioneta y se dispersaron en un área boscosa, logrando escapar sin ser detenidos. Sin embargo, las autoridades confiscaron dos camionetas y 12 fardos de droga, que fueron trasladados a la sede de la Policía Federal en Cuiabá para los trámites legales pertinentes.
El valor estimado de la droga incautada asciende a 12,5 millones de reales. Las investigaciones iniciales han permitido identificar a dos individuos, Moisés Alejandro R. A. y Róger Sebastián T. S., como los presuntos pilotos del avión, ambos de nacionalidad boliviana. Brasil ha emitido órdenes internacionales de captura en su contra.
Uno de los sujetos mencionados está vinculado a un evento grave: el asesinato de un teniente de la Policía antidroga en Bolivia, que tuvo lugar el 10 de noviembre de 2023 en Santa Cruz. Este detalle resalta la gravedad de las operaciones vinculadas al narcotráfico en la región.