La Aduana Nacional de Bolivia ha promulgado el Decreto Supremo 5724, que establece medidas para la modernización del comercio exterior, destacando la expansión del proceso de digitalización en la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE). Este decreto busca mejorar la eficiencia y transparencia en los trámites aduaneros, beneficiando tanto a importadores como a exportadores.
Entre las principales disposiciones, se encuentra la prórroga de 24 meses para completar la digitalización de trámites y autorizaciones requeridas en la VUCE. Esto permitirá a las entidades públicas implementar este proceso de manera ordenada y sostenible, garantizando un avance efectivo hacia la digitalización total.
El decreto también elimina la necesidad de firmar convenios específicos para el intercambio de información entre diferentes entidades gubernamentales, facilitando así una interoperabilidad más rápida y eficiente de los sistemas informáticos relacionados con el comercio exterior.
Otro avance significativo es la transformación de la VUCE en una plataforma integral que centraliza diversos trámites y servicios, pasando de una simple digitalización de formularios a una herramienta estratégica que facilita el comercio.
La norma también ordena a las entidades que aún no estén conectadas a la VUCE que presenten un inventario de todos los permisos y licencias necesarios para operar en un plazo de 10 días hábiles. Esto tiene como objetivo acelerar su integración al ecosistema digital.
La implementación de estas mejoras permitirá que se reduzcan los trámites presenciales y se acelere el intercambio de información entre las instituciones, promoviendo una mayor previsibilidad para los operadores económicos durante el proceso de integración.
Con la entrada en vigor del Decreto Supremo 5724, Bolivia avanza hacia la creación de una VUCE moderna y eficiente, que busca ofrecer mayores facilidades al sector productivo y garantizar la transparencia en los procesos aduaneros.
La Aduana reafirmó su compromiso de seguir modernizando los servicios aduaneros mediante el uso de tecnologías que simplifiquen los procedimientos y reduzcan la burocracia, consolidando así una gestión pública más eficaz en el ámbito del comercio exterior.
Este decreto se presenta como un paso crucial para la competitividad del país en el comercio internacional, alineando a Bolivia con estándares internacionales en la facilitación del comercio.