Los distribuidores de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en las ciudades de La Paz y El Alto han decidido parar sus actividades este jueves como medida de protesta. La razón principal de esta suspensión es la necesidad de un aumento en sus comisiones, dado el reciente incremento en el precio del diésel que ha encarecido sus costos operativos.
Los representantes del sector han manifestado que el incremento en los costos no solo afecta a sus operaciones, sino que también se traduce en un aumento en el precio de los productos de la canasta familiar. En este sentido, un distribuidor comentó que "no hay suficiente margen para los gastos", enfatizando la gravedad de la situación.
"Estamos en estado de emergencia porque ha subido el diésel y por ese motivo no alcanza para cubrir los gastos".
Otro de los movilizados indicó que la paralización del servicio se mantendrá hasta que las autoridades del sector convoquen a una reunión para discutir sus demandas. La situación económica de los distribuidores es crítica, y la medida busca visibilizar su descontento ante el aumento de precios.
Los transportistas están a la espera de una respuesta de las autoridades, ya que, según ellos, "hoy no estamos saliendo, estamos bien golpeados económicamente". La presión del sector se intensifica ante la falta de soluciones que les permitan compensar el impacto financiero que han sufrido.