POLÍTICA

La necesidad de cohesión social ante la crisis económica

Con el anuncio de emergencias y movilizaciones, surge la urgencia de reflexionar sobre la cohesión social y la gobernanza en Bolivia.

Por Estefany Loza · 23 de septiembre de 2026

A medida que se definen las fechas para declarar la emergencia y se establece un pliego petitorio, se hace evidente la necesidad de un momento reflexivo en la sociedad boliviana. La aparición de demandas sociales es un indicativo de malestar frente a decisiones políticas que se perciben contrarias al interés colectivo. Bolivia ha visto una variedad de formas de manifestar su disconformidad, desde bloqueos prolongados hasta la salida de presidentes en situaciones extremas.

Este octubre se anticipa turbulento, con movilizaciones en el horizonte. Las razones detrás de este descontento giran en torno a la defensa de la economía popular, sumada a situaciones que han generado descontento hasta en aquellos que inicialmente apoyaban al gobierno del presidente Rodrigo Paz. Problemas como la subida del dólar, escasez de productos, aumento en los precios de combustibles y casos de corrupción han afectado la confianza de la ciudadanía.

La crisis económica actual solo puede resolverse a través del trabajo y la producción, lo que ha llevado a la confusión y la preocupación en la población. Muchos esperaban que este fuera el momento de cerrar la etapa de emergencias y abrir las puertas a la concertación y los acuerdos. Sin embargo, el clima social sugiere lo contrario, con un creciente cansancio que se siente en las calles.

Es esencial reflexionar antes de que la situación se torne más complicada. Si las consignas empiezan a marcar la historia, es vital garantizar que la voluntad de la ciudadanía se traduzca en acciones responsables por parte de los líderes políticos. Cada día que pasa reduce el tiempo para tomar decisiones ponderadas y necesarias.

Cohesión Social como clave para la solución

La cohesión social se presenta como un término crucial en este contexto. Según definiciones de Ciencia Política y organismos como las Naciones Unidas, es indispensable lograr inclusión social y económica que enfrente la desigualdad, además de fortalecer la gobernanza relacionada con instituciones de calidad y acceso a la justicia.

No se requiere de profetas de desgracias ni de mentes que abran la Caja de Pandora. La exigencia es clara: los políticos deben asumir su responsabilidad y trabajar para que la sociedad realice su parte antes de que la frustración termine en protestas.