Luis Añez, líder de la Cámara Boliviana de Transporte, confirmó que el sector está al borde de la inactividad y anunció un paro de 24 horas programado para el lunes, motivado por el alto costo del diésel que se encuentra en Bs 17,95.
Añez describió la situación como insostenible, resaltando que los transportistas están sufriendo pérdidas económicas significativas debido a los elevados precios del combustible. "Ir a la bomba es un gasto de miles de bolivianos, lo que resulta en un incremento en el costo del flete", indicó.
Después de una reunión con representantes del Gobierno en las oficinas de YPFB, Añez mencionó que las carreteras están casi desiertas, con camiones detenidos en los talleres debido a la falta de recursos para operar. El dirigente enfatizó que se necesitan soluciones más sostenibles.
El transportista agregó que el Gobierno presentó un fideicomiso de Bs 800 millones para ofrecer créditos a los transportistas. Sin embargo, Añez expresó que aún se están evaluando las condiciones de esta propuesta para determinar si realmente aliviará la situación crítica.
A pesar de la falta de acuerdo en la reunión, Añez aclaró que el diálogo con el Gobierno no se ha roto. "Estamos esperando que las promesas que nos han hecho sean cumplidas y efectivas", señaló, mientras enfatizaba la gravedad de la situación actual del transporte en el país.