La situación del refugio Senda Verde ha mejorado gracias al reconocimiento internacional del Leopardus Tilcayo. Este pequeño felino, que se identificó como una nueva especie, ha generado un interés global que se traduce en ayuda para el lugar que alberga a unos 1.200 animales.
El Tilcayo llegó al refugio en 2017, tras ser encontrado en condiciones precarias por un joven de la comunidad yungueña. Inicialmente, se pensó que era un gato doméstico, pero posteriormente se descubrió que era un animal silvestre, lo que llevó a su entrega a Senda Verde. Este hecho suscitó interrogantes entre los biólogos sobre su especie.
La bióloga Paola Nogales-Ascarrunz y el investigador Enzo Aliaga-Rossel, de la Universidad Mayor de San Andrés, confirmaron que el animal era, de hecho, el Leopardus Tilcayo, la primera especie de felino silvestre descrita en más de un siglo. Este descubrimiento no solo puso a Senda Verde en el mapa, sino que también atrajo la atención de medios internacionales.
Vicki Ossio, representante de Senda Verde, mencionó que la solidaridad que ha surgido tras el descubrimiento es crucial para su operación. "Cuidamos aproximadamente 1.200 animales y nuestro gasto diario es de un dólar por animal. La ayuda que recibimos ahora nos permitirá cubrir un déficit importante", afirmó en un video compartido en redes sociales.
El refugio ha enfrentado grandes desafíos económicos, especialmente tras dos meses de bloqueos que afectaron sus ingresos. A pesar de la falta de visitas, el trabajo de alimentar y cuidar a los animales no se ha detenido. Algunos animales requieren hasta 20 dólares diarios para su alimentación, lo que añade presión a las finanzas del refugio.
La difusión mediática ha permitido que el refugio reciba apoyo no solo financiero, sino también en términos de conciencia sobre la conservación. Desde Reuters hasta National Geographic, diversos medios han informado sobre el Tilcayo, lo que ha contribuido a reforzar la importancia de proteger la biodiversidad del país.
Senda Verde espera utilizar parte de la ayuda para construir un nuevo espacio para el Tilcayo, que mide aproximadamente 46 centímetros y pesa alrededor de 1.4 kilogramos. Ossio concluyó destacando la importancia de cuidar la naturaleza y cómo el Tilcayo puede inspirar a otros a unirse a la causa por la conservación del medio ambiente.
Descubrir una especie es extraordinario. Protegerla y conservar su hogar es ahora nuestra responsabilidad.