El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, realizó una fuerte acusación a Estados Unidos e Israel durante su discurso en la Asamblea General de la ONU, describiéndolos como terroristas que atacan a su nación. Este evento marca la primera vez que un líder de un país actualmente en conflicto con Estados Unidos habla ante este foro internacional en Nueva York.
Durante su intervención, Pezeshkian rechazó las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había calificado a Irán como un estado terrorista. "No somos terroristas; somos víctimas del terrorismo", replicó, presentando a Irán como un blanco de agresiones externas.
El presidente iraní recordó el asesinato del líder supremo Alí Jameneí, ocurrido el primer día de la guerra, el 28 de febrero, y mostró imágenes de la devastación causada por los ataques, incluyendo el bombardeo de un colegio y el impacto en un polideportivo en Lamerd que resultaron en la muerte de numerosos civiles.
Pezeshkian también denunció los ataques a infraestructuras fundamentales en Irán, tales como universidades y centros médicos, afirmando que tales acciones no solo son inmorales, sino que violan las leyes internacionales. Según él, Irán ha estado actuando en defensa propia frente a estas agresiones.
El presidente reiteró que Irán no tiene intenciones de desarrollar armas nucleares y que su nación tiene derecho a utilizar energía atómica con fines pacíficos. Además, se comprometió a que Irán nunca se rendirá ni se someterá ante las presiones externas.
La delegación estadounidense, cuya representación fue mínima durante la sesión, abandonó la sala tras las declaraciones contundentes de Pezeshkian, justo después de que Trump había sugerido la posibilidad de "aniquilar" a Irán si no se llega a un acuerdo para poner fin al conflicto.
Trump se posicionó como un pacificador en el escenario mundial, planteando un dilema sobre su enfoque hacia Irán: "¿Debería alcanzar un acuerdo que permita la reconstrucción de Irán o decidir destruir la República Islámica?", expresó ante los líderes presentes en la ONU. La tensión entre ambos países se intensifica, con amenazas y acusaciones en ambos lados.