MUNDO

Priorizar el disfrute: ¿por qué gastar en lugar de heredar?

En lugar de dejar su patrimonio a las próximas generaciones, algunos jubilados optan por disfrutar su dinero en vida, buscando experiencias y viajes que enriquezcan su calidad de vida.

Por Belén Sarzuri · 23 de septiembre de 2026

Sarah Moorhouse, de 64 años, y su esposo Geoff han decidido aprovechar al máximo su jubilación, utilizando sus pensiones para viajar y disfrutar de la vida. A diferencia de otros jubilados que prefieren ahorrar para dejar herencias, esta pareja se enfoca en vivir experiencias gratificantes.

Ambos disfrutan de escapadas frecuentes, con planes de visitar lugares como Escocia y Norfolk, y han vendido su automóvil clásico solo para adquirir uno más moderno. Según Sarah, "solo se tiene una oportunidad de vivir", lo que motiva sus decisiones de gasto.

Tendencia global en el uso del patrimonio

Este fenómeno no es exclusivo de ellos. Un estudio de Standard Life indica que el 15% de los padres británicos planean disfrutar de su dinero en lugar de dejar una herencia. En Estados Unidos, la expectativa de recibir herencias también ha disminuido, bajando del 25% al 20% en el último año.

Sarah y Geoff tienen dos hijas adultas, una de las cuales, Poppy, apoya la decisión de sus padres. Ella se muestra indiferente a la idea de herencias, afirmando que prefiere que sus padres disfruten de su dinero en lugar de esperar una herencia futura.

Expertos como Mike Ambery de Standard Life sugieren que los cambios en los planes de pensiones han influido en esta tendencia, destacando que muchas personas ahora tienen pensiones de aportación definida que pueden agotarse. Esto lleva a los jubilados a priorizar el disfrute tras años de trabajo.

Mientras tanto, algunas personas como Karen Green, quien vive en Francia, también han sido claras con sus hijos sobre su intención de gastar su dinero. Karen gasta más de 13,000 dólares al año en vacaciones y no espera dejar una herencia sustancial a sus hijos.

En contraste, el 16% de los jubilados en Reino Unido vive en pobreza, lo que pone de relieve que no todos los jubilados están en condiciones de disfrutar de su pensión. Sin embargo, se ha observado un aumento en los ingresos disponibles de los pensionados en comparación con otros grupos de población en las últimas tres décadas.