Los hospitales de Oruro atraviesan una alarmante crisis de abastecimiento, con un 50% de falta de medicamentos, lo que está afectando severamente la atención médica. Las familias se ven obligadas a adquirir medicamentos en farmacias privadas, lo que incrementa su carga económica en un contexto de crisis financiera general.
Marcelo Quilo, autoridad del Servicio Departamental de Salud (Sedes), explicó que esta problemática se debe, en gran medida, a fallos en la administración y retrasos en los trámites relacionados con la adquisición de insumos médicos. Además, la fluctuación del dólar ha llevado a que varias licitaciones queden sin adjudicar.
La escasez de medicamentos no solo afecta a los hospitales de segundo y tercer nivel, sino también a los centros de salud de primer nivel en toda la región. La situación se vuelve más crítica para las familias de bajos recursos, quienes no pueden costear los precios de los fármacos en el mercado privado.
Para abordar esta crisis, el Sedes ha establecido un plazo de un mes para restablecer el suministro de medicamentos en colaboración con las autoridades locales. En este sentido, ya se han iniciado los procesos de contratación, con algunos lotes en adjudicación y otros en convocatoria.
Se espera que la distribución de medicamentos comience de manera gradual en los próximos días, a medida que se vayan finalizando los trámites necesarios, con el objetivo de mitigar el desabastecimiento y mejorar la atención a los pacientes en Oruro.