Este lunes 17 de agosto, la dirigencia de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba expresó su rechazo al Decreto Supremo 5676, que establece un nuevo precio de 18 bolivianos por litro de diésel para grandes consumidores. Durante una conferencia de prensa, los líderes sindicales señalaron que esta medida representa un golpe severo a la economía popular y encarecerá la producción agrícola en el país.
Los representantes de la organización campesina alertaron que el incremento en el costo del combustible impactará de inmediato en los precios de los alimentos que componen la canasta familiar. Vicente Choque, uno de los dirigentes, calificó la decisión gubernamental como una política antieconómica que afecta a la clase trabajadora, criticando además que la resolución fue emitida de manera sorpresiva en horas de la madrugada.
Durante el encuentro, los dirigentes también manifestaron su preocupación por un presunto plan del gobierno que busca privatizar al menos 15 empresas públicas, citando el caso de la empresa de telecomunicaciones ENTEL. Afirmaron que el gobierno no está garantizando la seguridad alimentaria ni abordando el problema del aumento de precios que afecta a las familias bolivianas.
Vilma Colque, otra de las líderes, criticó severamente la gestión económica del presidente Rodrigo Paz. Acusó a la administración de priorizar la entrega de recursos estratégicos en detrimento de las necesidades de la población. Además, destacó que el movimiento popular se opondrá a cualquier reforma constitucional que favorezca a corporaciones privadas en el sector de hidrocarburos y recursos naturales.
Las Seis Federaciones hicieron un llamado a sus bases y a otros sectores sociales para mantener la unidad en defensa del Estado Plurinacional. Los dirigentes anunciaron que coordinarán acciones de protesta pacífica para exigir la revocación de las normativas que impactan negativamente en la economía de las familias bolivianas.