ECONOMÍA

El sector hidrocarburífero boliviano enfrenta una crisis profunda, según la CBHE

La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía plantea medidas urgentes para revitalizar un sector crítico que ha perdido miles de empleos y atractivo para los inversores.

Por Estefany Loza · 22 de septiembre de 2026

La Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) ha expresado su preocupación por la situación crítica que enfrenta el sector, marcado por una notable disminución en la actividad exploratoria y en la capacidad de atraer inversiones hacia el país.

Desde el inicio del año, se han perdido cerca de 2.000 puestos de trabajo, y varias compañías han decidido abandonar Bolivia. En la actualidad, solo un taladro está activo, en contraste con los 24 equipos que operaban simultáneamente hace más de diez años.

Mariano Ferrari, presidente de la CBHE, señaló que la escasa inversión ha debilitado el talento y los recursos en el sector. En el pasado, la cámara contaba con más de 100 miembros, y actualmente se reduce a alrededor de 50.

Ferrari destacó la importancia de la energía para el desarrollo del país, afirmando que Bolivia posee un gran potencial en cuanto a petróleo y gas, siendo históricamente un eje de crecimiento en la producción de gas en la región.

Propuestas para la recuperación del sector

El presidente de la CBHE enfatizó que, aunque existe un notable potencial para el descubrimiento de nuevos recursos, se necesita realizar perforaciones, lo que implica inversiones significativas, dado que un pozo exploratorio en el Subandino Sur puede costar en promedio 100 millones de dólares, sin garantías de éxito.

El sector está 'en terapia intensiva', afirmó Ferrari, subrayando la urgencia de actuar para evitar un colapso total.

Finalmente, la CBHE indicó que el Estado tiene una deuda superior a los 300 millones de dólares con las operadoras del sector, lo que agrava aún más la situación actual.

A pesar de los desafíos, Ferrari aseguró que muchas de las más de 50 empresas asociadas, algunas con más de tres décadas de operaciones en Bolivia, continúan confiando en el país, aunque advirtió que los resultados de cualquier inversión realizada tomarán entre cinco y siete años en materializarse.