El presidente Rodrigo Paz firmó la Ley 1765, la cual establece el contrato de crédito de 1.369 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Este acuerdo marca el inicio de las reformas económicas acordadas entre el Gobierno y el organismo internacional, fundamentales para enfrentar la actual crisis económica en Bolivia.
La ley, publicada en la Gaceta Oficial, tiene como objetivo principal respaldar un programa integral de reformas económicas, siguiendo las condiciones establecidas en el Servicio Ampliado del Fondo (SAF), gestionado por el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.
Este financiamiento se destinará a abordar los desafíos económicos que enfrenta el país, incluidos déficits fiscales recurrentes, disminución de ingresos por hidrocarburos y la caída de las reservas internacionales. Estos factores han generado presiones inflacionarias y dificultades para acceder a divisas.
Objetivos del acuerdo con el FMI.
- Reducir el déficit fiscal de manera gradual.
- Fortalecer la posición externa del país.
- Proteger a los sectores más vulnerables.
- Estimular la inversión y el crecimiento económico.
El acuerdo establece que el financiamiento del FMI no reemplaza las políticas económicas del Estado boliviano. En cambio, el organismo apoya el programa definido por las autoridades nacionales.
El SAF está diseñado para países con problemas en la balanza de pagos y desequilibrios estructurales. Los 1.369 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) permitirán cubrir parte de las necesidades de financiamiento sin concentrar los vencimientos a corto plazo. Los pagos se extenderán hasta por una década.
Sin embargo, se reconocen los riesgos de solvencia que enfrenta Bolivia debido a su situación fiscal. Aunque el nuevo crédito incrementará ligeramente el nivel de endeudamiento, no se espera que lleve al país a una crisis de deuda. Las proyecciones indican una tendencia hacia la estabilización en el mediano plazo.
El cumplimiento de las obligaciones financieras dependerá de las proyecciones fiscales y de la inclusión oportuna de los recursos necesarios en el presupuesto nacional.
Paz, quien actualmente se encuentra en Estados Unidos, participará en la Asamblea General de la ONU y tiene planes de llevar a cabo una serie de reuniones bilaterales antes de su discurso programado para el 24 de septiembre.
El vocero presidencial, José Luis Gálvez, destacó que el presidente mantiene contacto constante con su equipo de Gobierno y que su agenda en Nueva York es fundamental para la reactivación económica del país.
"Hay una agenda muy nutrida, una serie de reuniones bilaterales. Va a traer resultados que son vitales para este momento de reactivación plena de la economía".
Paz ha reiterado su compromiso con un plan de trabajo efectivo, que incluye diálogo con diversos actores internacionales y la presentación de su visión de desarrollo para Bolivia.