El 19 de septiembre de 2026, el Gobierno de Bolivia anunció la eliminación de la subvención para el diésel, una decisión significativa en el ámbito económico del país. Sin embargo, también se dieron a conocer diez medidas de protección destinadas a apoyar a la población afectada por esta medida.
Medidas de protección anunciadas
- Los bancos podrán ofrecer más créditos con menos restricciones, facilitando el acceso a financiamiento para vivienda y actividades productivas.
- Se destinarán Bs 800 millones en créditos blandos para apoyar a transportistas, gremiales, artesanos y pequeños emprendedores.
- El Bono extraordinario PEPE II proporcionará un total de Bs 750 en tres pagos de Bs 250 a los sectores más vulnerables.
- El Bono Juancito Pinto aumentará de Bs 200 a Bs 300, representando un incremento del 50% por estudiante.
- Las gobernaciones y municipios recibirán apoyo para mejorar sus finanzas sin comprometer la calidad de los servicios.
- Se eliminarán impuestos para la adquisición de maquinaria y equipos productivos durante cinco años.
- Se ampliará el plazo hasta el 31 de diciembre de 2026 para la regularización de impuestos.
- Se implementará un plan de enlosetado que generará empleo directo e indirecto en el sector de la construcción.
- Se establecerá un fideicomiso de Bs 800 millones con créditos a una tasa del 6% anual para diversos sectores productivos, incluidos transportistas y comerciantes.
- Los bancos reducirán la cuota mínima de crédito para vivienda social y producción, facilitando así el acceso a más personas.
A través de estas medidas, el Gobierno busca asegurar que "nadie se quede atrás" y que los recursos se utilicen para "proteger a las familias y financiar obras necesarias". Esta estrategia refleja un intento de equilibrar la carga económica que podría provocar la eliminación de la subvención.