POLÍTICA

Debate sobre reforma constitucional y su impacto en las inversiones en Bolivia

La discusión sobre posibles cambios a la Constitución en Bolivia se centra en la necesidad de mejorar las condiciones para atraer inversiones extranjeras y modificar el modelo económico vigente.

Por Belén Sarzuri · 17 de agosto de 2026

La propuesta de reformar la Constitución Política del Estado ha reabierto el debate en Bolivia, enfocado en la urgencia de crear un ambiente propicio que favorezca la llegada de inversiones del exterior y una revisión del modelo económico actual.

El analista político y exdiputado Amílcar Barral argumenta que una reforma a la Constitución podría ofrecer una mayor seguridad jurídica a los inversores, incluyendo la posibilidad de arbitraje internacional y mayores protecciones contra futuras nacionalizaciones.

Proceso de reforma: tiempos y requisitos.

Barral aclara que implementar una reforma parcial no será un proceso rápido. Esta necesita la aprobación de dos tercios de la Asamblea Legislativa y debe someterse a un referéndum. En caso de optar por una reforma total, se requeriría convocar a una Asamblea Constituyente y una consulta nacional.

El analista también subraya que el país no puede esperar meses para solucionar problemas urgentes, como la escasez de combustibles, sugiriendo que se tomen medidas inmediatas mientras se evalúa una reforma constitucional.

El debate sobre cambios normativos se extiende a la Ley de Inversiones y la propuesta de una nueva Ley de Hidrocarburos. Según Barral, estas leyes podrían no ser efectivas sin una garantía constitucional que ofrezca seguridad a quienes deseen invertir capital significativo en el país.

Si en la Constitución garantizas que puedes poner tu plata y que no va a haber nacionalización, la gente va a venir a invertir

Además, Barral plantea que una reforma constitucional debería incluir modificaciones en la administración de justicia, la elección de magistrados y un fortalecimiento de las autonomías departamentales. No obstante, reconoce que implementar estos cambios necesita consensos políticos y podría llevar varios meses.

Mientras tanto, destaca la necesidad de que el Gobierno y los partidos políticos busquen soluciones inmediatas a la crisis económica y energética que enfrenta el país.

La discusión sobre la reforma constitucional se presenta como una oportunidad para cambiar el rumbo económico, pero dependerá de la voluntad política y de la urgencia por abordar los problemas que afectan a la población.