El presidente Rodrigo Paz lanzó este viernes un nuevo plan en la refinería Guillermo Elder Bell, ubicada en Santa Cruz, para comenzar el procesamiento de crudo importado. Esta iniciativa busca elevar la producción de gasolina, diésel y jet fuel, al tiempo que se pretende reducir las importaciones de combustibles terminados.
La estatal YPFB estima que esta medida podría permitir un aumento de hasta el 49% en la producción de combustibles. El plan incluye la activación de las refinerías Guillermo Elder Bell en Santa Cruz y Gualberto Villarroel en Cochabamba. Con una importación inicial de 10,000 barriles diarios de petróleo, se proyecta que la producción de gasolina pase del 27% al 40%, el diésel del 5% al 8% y el jet fuel del 81% al 100% en el transcurso de un año.
La implementación de esta estrategia fue formalizada a través del Decreto Supremo 5701, que otorga la autorización para que las refinerías de YPFB importen crudo, lo procesen y comercialicen los derivados directamente en el mercado interno. Cabe destacar que estos productos no contarán con subsidios estatales y se venderán a precios de mercado.
Prefiero invertir en refinación que en subvención
Durante el evento realizado en Santa Cruz, Paz argumentó que los fondos que anteriormente se destinaban a subsidios en combustibles podrían ser mejor utilizados en la construcción de infraestructura, hospitales, colegios y en el fortalecimiento de las refinerías existentes. El gobierno señala que este cambio de estrategia contribuirá a mitigar la crisis de abastecimiento que ha afectado al país.
Asimismo, se espera que esta mayor producción de combustibles en territorio nacional ayude a reducir la dependencia de las importaciones, lo que podría ser un paso positivo para la economía boliviana.