Evo Morales, ex presidente de Bolivia, ha manifestado su rechazo a la decisión de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) de extender el estado de excepción por un plazo adicional de 90 días. En un programa de televisión, se cuestionó: "¿Para qué 90 días más, si en los primeros 90 días no hubo estado de excepción?".
El líder del MAS argumentó que durante el primer periodo de esta medida, la misma no se habría aplicado de manera efectiva, comparándola con un "receso sindical". Según él, a pesar de las restricciones impuestas, se continuaron realizando reuniones y movilizaciones en diferentes regiones del país, insistiendo en que "90 días no ha habido nada".
La ampliación del estado de excepción fue aprobada por la ALP con 100 votos a favor y 58 en contra, de un total de 158 legisladores presentes, tras una larga sesión que duró más de ocho horas. El Gobierno justificó esta continuidad con 12 informes de seguridad que advierten sobre posibles riesgos de nuevos bloqueos y protestas en varias zonas del país.
Morales también reaccionó a las declaraciones del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, quien confirmó que el Gobierno llevará a cabo la orden de aprehensión contra el ex presidente. Morales sugirió que hay un plan en su contra y que esta extensión del estado de excepción podría ser utilizada con ese fin; sin embargo, esta afirmación carece de pruebas concretas que la respalden.
La nueva prórroga comenzará a aplicarse una vez concluido el primer periodo, extendiendo así la vigencia del régimen excepcional hasta diciembre de 2026. El Gobierno sostiene que esta medida es necesaria para prevenir conflictos y garantizar la libre circulación de las personas en el país.