En un informe correspondiente al año fiscal 2027, Estados Unidos ha vuelto a catalogar a Bolivia como uno de los 23 países que son considerados principales territorios de tránsito o producción de drogas ilegales. Además, la nación andina se encuentra entre los cuatro países que, según Washington, han fallado demostrablemente en el cumplimiento de sus obligaciones en la lucha contra las drogas en el último año.
El presidente Donald Trump hizo esta designación pública el 15 de septiembre, reafirmando la inclusión de Bolivia junto a Afganistán, Birmania y Colombia en la lista de incumplidores. No obstante, la Casa Blanca aclaró que esta clasificación no es un juicio sobre el esfuerzo gubernamental sino que también analiza factores geográficos, comerciales y económicos que inciden en la producción y el tránsito de sustancias prohibidas.
En cuanto a la cooperación en temas de narcotráfico, el informe menciona que durante el último año la colaboración con la administración de Rodrigo Paz ha experimentado un notable crecimiento, destacando la reactivación de los vínculos entre las entidades de seguridad. Un ejemplo de esto es la extradición de Sebastián Marset a EE.UU. en marzo de 2026, que fue considerada un avance significativo.
El análisis realizado por el gobierno estadounidense también indica que el actual régimen aún no ha tenido el tiempo suficiente para contrarrestar el aumento en los cultivos de coca que se produjo durante la administración precedente. Asimismo, se hace hincapié en que la corrupción sigue siendo un factor que favorece al narcotráfico y dificulta las investigaciones pertinentes.
Trump dejó entrever la posibilidad de que la calificación de Bolivia sea revisada el año próximo, siempre y cuando se logren avances concretos en la reducción de la producción ilícita y en la lucha contra la corrupción. A pesar de la “descertificación”, EE.UU. considera que mantener la asistencia a Bolivia es crucial para sus intereses nacionales.
Es relevante notar que, en contraposición, Venezuela ha dejado de ser considerado un país incumplidor en este contexto, aunque sigue formando parte de la lista general de países que son principales territorios de producción o tránsito de drogas ilícitas.