La vicepresidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Ximena Camacho, reportó que desde mayo hasta la fecha, cerca de diez mujeres electas han decidido renunciar a sus cargos. Este fenómeno ha generado preocupación por los factores que han llevado a estas autoridades a tomar tan drástica decisión tan poco tiempo después de asumir sus funciones.
Camacho destacó que estas renuncias son indicativas de un problema más profundo, señalando que muchos de los casos están relacionados con acoso y violencia política. Estos incidentes han sido enviados al Ministerio Público para su correspondiente tratamiento legal.
La Ley N° 243 establece medidas específicas para abordar el acoso y violencia política hacia las mujeres. Cuando una mujer decide renunciar, se realiza una entrevista para evaluar si su decisión fue voluntaria o si fue influenciada por presiones externas.
Entre los incidentes reportados, se mencionan amenazas a nivel personal y familiar, así como restricciones para acceder a documentos necesarios para el desempeño de sus funciones, lo que refleja un ambiente hostil para las mujeres en la política.
Camacho también subrayó que las víctimas a menudo enfrentan campañas de desprestigio, siendo desacreditadas y difamadas a través de redes sociales. Esta situación ha llevado al TSE a implementar capacitaciones para prevenir el acoso y la violencia política, buscando erradicar estas conductas perjudiciales.
En total, el TSE ha remitido entre 10 y 11 casos al Ministerio Público durante el año actual, evidenciando un patrón preocupante que debe ser abordado con urgencia.