SOCIEDAD

Maximizando la experiencia profesional durante la universidad

La acumulación de experiencia práctica es esencial para los estudiantes universitarios que desean destacar en un mercado laboral cada vez más competitivo.

Por Estefany Loza · 7 de septiembre de 2026

Adquirir experiencia profesional mientras se cursan estudios universitarios es fundamental para que los graduados lleguen al final de su formación con pruebas tangibles de sus competencias. Iniciativas como prácticas preprofesionales, proyectos colaborativos, trabajo en investigación, voluntariado y emprendimientos son formas efectivas de llevar el conocimiento teórico a aplicaciones prácticas, mejorando así la empleabilidad.

El entorno universitario puede ser el primer contacto significativo que los estudiantes tienen con el ámbito laboral. En la actualidad, no solo es el título lo que determina la empleabilidad, sino también la habilidad para solucionar problemas, comunicar ideas de manera efectiva, colaborar en equipo y adaptarse a diversas situaciones antes de ingresar al mundo laboral de manera formal.

Ronald Choque, un graduado de Ingeniería de Sistemas de la Universidad Privada Franz Tamayo (Unifranz), afirma que "el mercado laboral es extremadamente competitivo y muchos conocen teorías, pero las oportunidades de prácticas y la interconexión con otras áreas ayudan a desarrollar habilidades clave que se pueden compartir y aplicar efectivamente."

Ventajas de adquirir experiencia temprana en la carrera.

Iniciar actividades relacionadas con la carrera antes de graduarse permite a los estudiantes explorar sus intereses, familiarizarse con la dinámica del trabajo y desarrollar competencias que no siempre se reflejan en el rendimiento académico. Una práctica o un proyecto de voluntariado, por ejemplo, pueden ser experiencias valiosas para destacar en futuras entrevistas.

Según el World Economic Forum, para el año 2030 se valorarán habilidades como el pensamiento analítico, la creatividad, resiliencia, flexibilidad, liderazgo, colaboración, curiosidad y el aprendizaje continuo. Estas habilidades se fortalecen al enfrentarse a situaciones reales en el ámbito laboral.

Rodrigo Sánchez, coordinador nacional de Empleabilidad y Red Alumni de Unifranz, señala que "los últimos semestres son cruciales para que los estudiantes participen en prácticas preprofesionales, lo que les brinda la oportunidad de integrarse exitosamente al mercado laboral."

Las prácticas permiten a los estudiantes conocer las rutinas laborales, asumir responsabilidades, trabajar en equipos reales y aprender de profesionales con experiencia. Esto también facilita la identificación de sus áreas de interés y fortalezas, y les permite entender las habilidades necesarias en cada sector.

Aunque las prácticas son una vía valiosa para adquirir experiencia, no son la única. La participación en proyectos integradores, investigación, voluntariado, emprendimientos y otras iniciativas también son fundamentales para desarrollar habilidades como la comunicación, la resolución de problemas y el trabajo en equipo.

Documentar las experiencias es esencial. No es suficiente con participar; los estudiantes deben llevar un registro claro de lo que han hecho, las herramientas utilizadas, las decisiones tomadas, los desafíos enfrentados y los resultados obtenidos. Un currículo bien elaborado y un portafolio que muestre proyectos son herramientas útiles para destacar ante posibles empleadores.

La preparación profesional implica construir un conjunto de competencias que permitan a los graduados ingresar y prosperar en el mundo laboral. Entre estas competencias destacan la comunicación, el pensamiento crítico, la capacidad de trabajar en equipo, el uso de tecnología y el liderazgo.

Construir experiencia requiere un enfoque intencional. No se trata solo de acumular actividades, sino de optar por oportunidades alineadas con los intereses del estudiante y el perfil profesional que busca desarrollar. Reflexionar sobre cada experiencia, identificando aprendizajes y resultados, es clave para convertir cada actividad en un paso hacia el desarrollo profesional.

Finalmente, es importante reconocer que no todos los estudiantes tienen las mismas oportunidades para acceder a prácticas o redes. Es crucial que las universidades implementen programas inclusivos que faciliten la transición al mundo laboral, especialmente para aquellos que enfrentan barreras socioeconómicas.

Las universidades deben ser un puente entre la educación y el empleo, conectando teoría con práctica. Iniciar con pasos pequeños y avanzar progresivamente con actividades prácticas puede resultar en una trayectoria profesional sólida que se construye antes de recibir el título.

Cada práctica, proyecto o voluntariado puede ser un ladrillo en la construcción de una carrera exitosa.