ECONOMÍA

Gobierno de Bolivia y FMI sellan acuerdo de $us 1.900 millones, pero surgen temores sobre sus efectos económicos

El reciente acuerdo entre el Gobierno de Rodrigo Paz y el Fondo Monetario Internacional ha generado incertidumbre entre los bolivianos, que podrían sentir un impacto directo en sus bolsillos, especialmente en el precio de los combustibles.

Por Estefany Loza · 6 de septiembre de 2026

El entendimiento entre el Gobierno boliviano y el Fondo Monetario Internacional (FMI) establece un financiamiento de aproximadamente $us 1.900 millones a ser otorgados durante un periodo de 36 meses. Este acuerdo busca respaldar las reformas económicas del país, que incluyen medidas como la consolidación fiscal y la modernización del régimen cambiario.

El FMI ha resaltado que, como parte del programa, se implementarán reformas para racionalizar el gasto y eliminar distorsiones en varios mercados. Además, se planifican medidas de protección social para mitigar el impacto en las poblaciones más vulnerables.

Sin embargo, la preocupación radica en cómo estas reformas afectarán el precio de los combustibles. Recientemente, varios sectores productivos y cívicos han señalado que el incremento en los costos del diésel podría estar relacionado con los compromisos asumidos con el FMI.

La controversia se intensificó cuando el ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, sugirió que un ajuste en el precio del diésel era una 'condición' del FMI, aunque luego se retractó, afirmando que las decisiones tomadas, como el Decreto 5676 y el precio de Bs 18 para grandes consumidores, fueron autónomas del Gobierno.

Efecto dominó en los precios

El principal temor es que un aumento en el costo del combustible impacte en la producción y el transporte de alimentos, lo que podría resultar en un aumento generalizado de precios para los consumidores. Aunque no hay una orden del FMI para incrementar los precios de los alimentos, los críticos advierten sobre este potencial efecto dominó.”

Además, miembros del legislativo han expresado su inquietud por la falta de claridad en el proyecto enviado a la Asamblea, que aún no incluye todos los documentos y metas específicas acordadas. Se ha solicitado acceso a la Carta de Intenciones y otros documentos pertinentes antes de proceder con la autorización del financiamiento.

Aunque Bolivia podría recibir este importante apoyo financiero, la pregunta que persiste entre los ciudadanos es: ¿cuánto les costará realmente este ajuste una vez que se refleje en sus gastos diarios, desde el surtidor hasta su mesa?