En el municipio de Viacha, una familia vivió una experiencia angustiante al verse involucrada en una explosión en el Centro General de Mantenimiento del RAM-2 'Bolívar', que arrojó un fragmento de metal a su hogar, situado a más de dos kilómetros del lugar del siniestro.
El violento estallido provocó que un pedazo de una rueda de vehículo actuara como una guillotina, destruyendo la cocina de la vivienda de la familia Quispe Aquino. El impacto hizo estallar ventanas y dañó severamente la estructura del inmueble.
La afectada, propietaria de la vivienda, compartió la angustia del momento, recordando que su familia se había salvado debido a la insistencia de su esposo de trasladarse a un piso superior momentos antes del incidente.
Estábamos almorzando aquí y él dijo: 'Vamos arriba'. Yo le insistí que no, pero al final decidimos subir. Eso nos salvó.
Ante los graves daños sufridos por su vivienda y la preocupación de los vecinos por la seguridad de la zona, la familia ha solicitado la intervención de la Policía Boliviana. Existe temor por la estabilidad de las estructuras cercanas y por la posibilidad de nuevas detonaciones.