POLÍTICA

Justiniano visita Yapacaní sin éxito en la resolución del conflicto

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, se dirige a Yapacaní con técnicos de YPFB, pero el nuevo decreto no logra solucionar el bloqueo en la carretera entre Santa Cruz y Cochabamba.

Por Estefany Loza · 3 de septiembre de 2026

El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, tiene programada una visita a Yapacaní este jueves, donde estará acompañado por expertos de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). Su objetivo es intentar levantar el paro que ha interrumpido la nueva carretera que conecta Santa Cruz con Cochabamba. Esta visita se da tras la promulgación del Decreto Supremo 5698, que busca atender las demandas de los pequeños productores de la región.

A pesar de los esfuerzos del Gobierno, el nuevo decreto no ha sido suficiente para desactivar el bloqueo en Yapacaní. Los productores locales se reunieron y decidieron continuar con la protesta por un plazo de 48 horas, centrándose en la derogación del Decreto Supremo 5676 y en la garantía del suministro de diésel necesario para sus cosechas de soya.

La situación en Yapacaní contrasta con lo que se vivió en Cuatro Cañadas y San Julián, donde las gestiones de Justiniano lograron levantar los bloqueos tras llegar a acuerdos que implicaron compromisos adicionales por parte del Gobierno. En Cuatro Cañadas, el abastecimiento de diésel se incrementó de 300.000 a 405.000 litros para satisfacer las demandas de los productores.

Justiniano afirmó que el DS 5698 aborda las principales preocupaciones de los pequeños productores al permitir la compra de hasta 2.500 litros mensuales de diésel a un precio de Bs 9,80 por litro. Sin embargo, esta justificación no ha convencido a los manifestantes en Yapacaní, quienes mantienen el corte de la carretera y advierten sobre la posibilidad de intensificar sus acciones de protesta.

De esta forma, la visita de Justiniano a Yapacaní se convierte en un nuevo desafío para la estrategia del Gobierno. Aunque se han hecho modificaciones al decreto y se han entablado negociaciones con los sectores en protesta, persiste un punto de bloqueo y una demanda crucial —la derogación del DS 5676— que el Ejecutivo aún no está dispuesto a aceptar.