La relación entre Estados Unidos y el Gobierno de Rodrigo Paz se encuentra en una encrucijada después de que se informara sobre la revocación de la visa del ministro de Gobierno, Marco Antonio "Tuco" Oviedo. Este hecho es significativo dado que Oviedo había colaborado estrechamente con las autoridades estadounidenses en temas de seguridad.
En julio, una delegación liderada por Todd Weiland del Departamento de Estado visitó Bolivia y mantuvo reuniones con Oviedo, Ernesto Justiniano y el entonces comandante policial Mirko Sokol. Además, ambos países firmaron un acuerdo de cooperación por $us 20 millones para combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Por otro lado, el Gobierno de Paz tiene puestas grandes expectativas en un acuerdo financiero con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El 29 de julio, Bolivia alcanzó un entendimiento técnico con el organismo por aproximadamente $us 1.900 millones a 36 meses, aunque este acuerdo está sujeto a la aprobación del Directorio del FMI y a la implementación de ciertas condiciones previas.
A pesar de esto, el Gobierno afirma que el préstamo está en camino. El ministro de Economía, Christian Morales, indicó el 1 de septiembre que el acuerdo ya cuenta con la aprobación técnica y que solo falta la validación legislativa para que el Directorio del FMI lo respalde. El presidente Paz ha señalado que los recursos servirán para estabilizar el dólar y fortalecer la economía, y no para subsidiar los combustibles.
La situación de Oviedo plantea preguntas sobre si se trata de un acto aislado en su contra o si representa una señal política dirigida al Gobierno de Paz. Mientras se espera una aclaración sobre este tema, el acuerdo con el FMI sigue su proceso decisivo, dependiendo de la aprobación del Directorio.