POLÍTICA

Mario Argollo se opone a extender el Estado de Excepción: “La democracia no se sostiene así”

Mario Argollo, líder de la Central Obrera Boliviana, critica la idea del Gobierno de mantener el Estado de Excepción, planteando que esta estrategia atenta contra la democracia y agravaría la crisis social y económica que enfrenta el país.

Por Estefany Loza · 1 de septiembre de 2026

El ejecutivo de la Central Obrera Boliviana, Mario Argollo, manifestó su desacuerdo con el posible prolongamiento del Estado de Excepción por parte del Gobierno de Rodrigo Paz, advirtiendo que extender esta medida más allá del tiempo establecido sería un ataque a la democracia.

Argollo subrayó que gobernar mediante estados de excepción no es un enfoque democrático y pidió al Gobierno que asuma responsabilidades, señalando la necesidad de una mea culpa en relación a la crisis económica y social que vive Bolivia.

Asimismo, el dirigente se opuso al Decreto Supremo 5676, que incrementa el precio del diésel a Bs 18 para los grandes consumidores. Según Argollo, esta decisión ha elevado los costos de producción y ha traído consigo problemas de acceso al combustible, evidenciándose en las largas filas que se observan en las estaciones de servicio.

La crítica de Argollo llega en un contexto donde el Gobierno contempla la posibilidad de prorrogar el Estado de Excepción, que actualmente está vigente hasta el 18 de septiembre. Desde el Ejecutivo se argumenta que esta medida ha sido crucial para restablecer la transitabilidad tras 53 días de bloqueos y se alertan nuevas amenazas de movilización social.

Argollo aclaró que la oposición de la COB a la extensión del Estado de Excepción no implica un llamado a la insurrección, sino que busca que el Gobierno se ocupe de los problemas económicos, energéticos y sociales que afectan a la población. La COB también tiene planeado analizar en una ampliada nacional los acuerdos pactados con el Ejecutivo.

Con protestas a la vista y el debate sobre la continuación del Estado de Excepción abierto, el Gobierno se enfrenta a un dilema: decidir si optará por mantener estas restricciones o si buscará resolver la crisis mediante el diálogo y la negociación con los sectores afectados.

El Gobierno central no puede gobernar a punta de estados de excepción. Eso no es democrático.