SOCIEDAD

Persisten las largas filas por diésel en surtidores y crece el rechazo al decreto 5676

Las filas en las estaciones de servicio continúan sin solución, mientras sectores demandan la derogación del decreto que elimina la subvención del diésel para los grandes consumidores.

Por Estefany Loza · 28 de agosto de 2026

Desde las primeras horas de este viernes, se han reportado extensas filas de vehículos en las estaciones de servicio de La Paz, donde el abastecimiento de diésel sigue siendo un gran desafío. Esta situación se ha prolongado por varios meses, lo que ha llevado a que muchos conductores deban esperar entre dos y tres días para poder cargar combustible debido a la alta demanda y la insuficiencia del suministro.

En la zona de la avenida Perú, cerca de la Terminal de Buses, se observó a numerosos buses interdepartamentales en fila, esperando abastecerse de diésel. La escasez de este combustible ha llevado a que las salidas hacia diferentes destinos sean menos frecuentes, afectando la movilidad de los pasajeros y causando demoras en los viajes.

Cochabamba enfrenta la misma problemática

La situación en Cochabamba es similar, con cientos de vehículos formados en las estaciones de servicio, principalmente en el kilómetro 3.5 de la avenida Blanco Galindo, que conecta Cochabamba con Quillacollo. Las filas, que se extienden por al menos un kilómetro, reflejan la severidad de la crisis de abastecimiento de diésel.

Además, esta crisis ha generado accidentes de tránsito, ya que vehículos más pequeños y motocicletas a menudo chocan contra los camiones de gran tamaño que esperan en las filas. Para complicar aún más la situación, se ha reportado una disminución en la disponibilidad de gasolina, lo que afecta también a los automovilistas.

La protesta contra el Decreto Supremo 5676, que establece el fin de la subvención para grandes consumidores de diésel, ha ido en aumento. El sector agrícola, representado por Confeagro, ha exigido la abrogación de la norma antes del 30 de agosto, advirtiendo que si sus demandas no son atendidas, podrían convocar a una Asamblea de la Cruceñidad el 31 de agosto para determinar nuevas acciones.

A pesar de las presiones, el Gobierno ha dejado claro que no tiene intenciones de anular el decreto, lo que podría intensificar las protestas y conflictos en el país en las próximas semanas.