Este viernes, un terremoto de magnitud 7,7 se registró en las costas de Indonesia, específicamente a las 17:58, hora boliviana. El epicentro del sismo fue localizado a 68 kilómetros al noroeste de Ende, en la isla de Flores.
El terremoto se produjo a una profundidad de apenas 10 kilómetros, lo que incrementa el riesgo inmediato para las comunidades costeras cercanas. Este tipo de fenómenos telúricos a poca profundidad suelen acarrear graves consecuencias en la superficie.
En respuesta a la magnitud del evento, las autoridades de emergencia indonesias activaron rápidamente una alerta de tsunami para proteger a la población del litoral. Esta medida es crucial para prevenir posibles tragedias en caso de que se genere un maremoto.
Hasta ahora, no se han reportado heridos ni daños materiales, sin embargo, el Servicio Geológico de Estados Unidos advierte que es posible que la situación cambie en las próximas horas a medida que se realicen más evaluaciones en la zona.