Los trabajadores de limpieza y aseo urbano en La Paz han confirmado su intención de seguir aplicando medidas de presión, exigiendo principalmente estabilidad laboral y el cumplimiento del contrato que rige sus condiciones laborales. La crisis por la acumulación de residuos sólidos en la ciudad se agudiza, generando malestar entre la población.
Marco Canqui, secretario ejecutivo del sector en conflicto, expresó su descontento tras la reunión mantenida el lunes en la Brigada Parlamentaria de La Paz. Según él, la reunión no condujo a una solución efectiva y estuvo signada por divisiones políticas que obstaculizaron el avance hacia un acuerdo.
Durante la reunión, el alcalde César Dockweiler presentó una propuesta que extendería la garantía de empleo solo hasta diciembre, lo que fue considerado insuficiente por los trabajadores. Canqui cuestionó esta medida, preguntando qué sucederá después de esa fecha.
Canqui destacó que los trabajadores están demandando que se respete el contrato actual, que aún tiene cuatro años de vigencia. "Exigimos que se cumpla el contrato por el total de los 14 años establecidos", expresó claramente durante las declaraciones a la prensa.
A medida que las tensiones continúan, la acumulación de basura en diferentes áreas de La Paz se convierte en un problema serio de salud pública, afectando especialmente a niños y ancianos, lo que eleva la urgencia de una resolución al conflicto.
Finalmente, el dirigente sindical afirmó que las acciones de presión se mantendrán hasta que se logre un acuerdo que asegure la estabilidad laboral de los trabajadores del servicio de limpieza, lo cual es crucial para resolver el conflicto actual.