El enfrentamiento político entre el vicepresidente Edmand Lara y el exministro de Economía José Gabriel Espinoza ha escalado este lunes, justo antes de que la Sala Constitucional de El Alto se pronuncie sobre el recurso de amparo presentado por Espinoza, quien busca anular la censura emitida por la Asamblea Legislativa.
Lara expresó su preocupación por lo que considera un posible tráfico de influencias en el proceso judicial, sugiriendo que existe un ambiente de impunidad que podría beneficiar a Espinoza y permitirle regresar a su cargo.
Una de las críticas que hizo el vicepresidente se centró en el vocal Grover Jhon Cori, quien forma parte de la Sala Constitucional. Según Lara, la hija de Cori trabaja en el Banco Central de Bolivia, institución bajo el control del Ministerio de Economía, lo cual podría generar un conflicto de intereses en el caso.
Lara demandó que el vocal se retire del caso, argumentando que la relación familiar es de conocimiento público y está documentada oficialmente. "Por respeto a la Constitución, exijo que el vocal se aparte de inmediato de este proceso. Aquí ya no hay confianza posible", indicó.
Además, Lara cuestionó la participación de abogados del Ministerio de Economía en la defensa de Espinoza, quien fue destituido tras la censura de la Asamblea. Afirmó que es inaceptable que los recursos del Estado se utilicen para defender a alguien que ya no ocupa un cargo público.
El vicepresidente aclaró que no está en contra del derecho de Espinoza a buscar justicia, pero sí de la utilización de recursos públicos en su favor. "No tiene derecho a torcer la ley ni a buscar salas constitucionales amigas para sus intereses personales", añadió.
La disputa ha trascendido el ámbito político, afectando al Órgano Judicial y al propio proceso constitucional. Lara exige total transparencia, mientras que Espinoza mantiene su postura de que la censura vulneró sus derechos. La decisión de la Sala Constitucional será crucial y observada con atención, dado que cualquier dictamen que no aclare las dudas planteadas podría provocar un nuevo escándalo en el ámbito político.