La Paz se encuentra en una situación crítica por la falta de recolección de basura, un conflicto que se ha extendido por 14 días. Durante este tiempo, la acumulación de desechos se ha vuelto evidente en las calles, mercados y diversas áreas de la ciudad, provocando malos olores y creciente preocupación entre los ciudadanos.
El problema se intensificó cuando La Paz Limpia, la empresa encargada del servicio de recolección, detuvo sus operaciones, exigiendo una actualización en los costos de operación y enfrentando escasez de combustible. La Alcaldía, por su parte, ha declarado una emergencia sanitaria ambiental.
Como respuesta, la Alcaldía ha implementado un plan de contingencia que incluye la movilización de funcionarios y maquinaria para empezar a limpiar las principales avenidas de la ciudad.
Desde el Servicio Departamental de Salud (Sedes) se ha hecho un llamado urgente al municipio para que tome acciones inmediatas frente al riesgo que representa la acumulación de basura, especialmente en áreas cercanas a hospitales y mercados de alimentos.
El epidemiólogo Marcelo Parra ha indicado que aproximadamente el 15% de los residuos generados en hospitales son considerados peligrosos, ya que son infecciosos o tóxicos. Su mala manipulación podría derivar en brotes de enfermedades y la proliferación de bacterias.
La situación es aún más preocupante en lugares como la Garita de Lima, donde la basura se encuentra a escasos metros de puestos de venta de carne, frutas y verduras. La reciente lluvia ha contribuido a que los residuos se desplacen por las calles, incrementando el riesgo de contaminación alimentaria.
A pesar de las demandas de los trabajadores y la insistencia de la Alcaldía de no negociar hasta que las calles estén limpias, los ciudadanos continúan lidiando con el desorden y la acumulación de basura en sus vecindarios, afectando su calidad de vida.